Seguramente no existe motociclista con los pantalones bien puestos, que no haya hecho el viaje o no planee hacerlo.
La ruta se llena de motos en verano, aprovechando el buen clima y visibilidad, pero viajar con 35 grados desde Los Andes para llegar a una sensación térmica de 40 en Mendoza no es nada grato. Así que mi idea era salir de lo típico y viajar en invierno.
Un día de Junio del 2005 tenía que viajar por temas laborales a Mendoza y si bien se me paso por la mente hacerlo en moto, pensaba si un motor de 150cc (mi antigua custom) aguantaría el viaje con el clima invernal y las fuertes pendientes de Caracoles. En ese momento decidí que sería arriesgado llegar y partir sin preparación alguna, así que fui a la estación de buses a sacar pasaje.
Como era rutina en estos viajes, volví a casa para buscar mi moto y llevarla a la casa de un amigo para guardarla mientras yo no estaba. En ese trayecto escuchaba el motor de la humilde 150cc y seguía pensando en cuando haría el viaje en moto.
Al llegar a una bifurcación en la carretera veo un cartel que indicaba Limache (mi destino) y también Los Andes – Mendoza. El pensamiento fue rápido y simplemente seguí de largo sin entrar a Limache… no me aguante las ganas y partí a Mendoza con lo puesto.
El viaje inolvidable, mucha nieve, muy trabado y difícil en algunas curvas. Por suerte antes había preguntado y Lutio me comento que las curvas estaban resbaladizas por los deshielos… que entrara suave porque el agua no se veía hasta muy cerca y me podía pillar mal parado. Puta que tenía razón Lutio… si no me avisa, seguro me como la primera.
Cuando llegé a Caracoles la vista era impactante… Puta que había nieve ¡!!, luego de empezar a subir, una nueva sorpresa, Viento Blanco (no veía ni mierda y la estabilidad no era muy buena… pero había que continuar).
Aquí se ve la foto de la entrada a un túnel y se puede apreciar el clima... Esto era en la mitad de Caracoles, aun faltaba llegar a la cima que estaba peor.



Esta es la última...no es de las mejores, pero hacia tanto frío que no tenía ganas de sacarme los guantes para tomar fotos.Aquí se puede ver el alto de la nieve sobre el techo de la aduana en la Cordillera de Los Andes... es cosa de imaginarse los muros de nieve que estaban al lado de la carretera.
En cuanto llegué a Uspallata, cargue bencina y tome cuanto café fueron capaz de servirme... puta madre que tenía frío. Ahora quedaba disfrutar la estadía y luego planear el regreso, ojala que el clima mejorara un poco.
Aunque fue una buena experiencia, no era para hacerla dos veces considerando que que ahora Caracoles lo iría bajando y el riesgo de patinar sería mayor. Pero eso se vería a la vuelta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario