viernes, diciembre 22, 2006

Un Poco de Ruta

Hace ya un año que por diversos motivos no podía salir a la ruta, viajando sobre cuatro ruedas ya estaba más que aburrido. La semana pasada por fin me reencontré con Cher y la saque a dar unas vueltas cortas. 20, 30 km por día… parece tonto, pero luego de la cirugía a motor abierto que tenia mi niña, no quería presionarla.

Luego de una semana que la monitoreaba completamente, revisando sus niveles, temperatura, consumo, etc., decidí por fin sacarla a pasear en ruta, alejarse de los semáforos, micreros y enlatadas histéricas al volante.
Partí temprano a mi trabajo y al medio día decidí que era momento de salir. Agarre mis cosas, encendí la moto, enganche y partí…

Luego de unos 10km de conducir sin saber a donde, veo un cartel de “Salida Troncal Sur”… ahí pensé, es ahora o nunca. Al entrar a la carretera inmediatamente me sentí distinto…había extrañado esa soledad desde hacia un año y ahora por fin ya estaba en ruta.

Mientras más avanzaba, pensaba que si me quedaba botado me costaría más poder volver, pero en fin… era mejor quedar botado intentándolo que quedarse con la duda siempre.

Luego de varios kilómetros decidí llegar hasta Limache para descansar ahí y revisar la moto. Cuando iba llegando a esa ciudad y bajando la velocidad note que el calor era bien intenso, así que preferí aprovechar el viento y seguir de largo hasta Olmué para descansar a la sombra y comer unas empanadas.

Luego en la plaza de Olmué, entre olor a empanada, caballos y tierra seca, me tincó la idea de subir por la cuesta La Dormida, bajar a TilTil, luego Santiago y devolverme a Valparaíso por la Ruta 68.
La verdad no lo pensé mucho, porque bote el cigarro, encendí la moto y partí nuevamente a seguir en Ruta. (total a eso venia)

Recorrí los caminos que ya conocía, subiendo la cuesta y agarrándole más la mano en cada curva a mi moto… alucinando con su motor y la fuerza que tenía para acelerar…tanto así que en un momento aceleré y el culo se me resbalo por el asiento hacia atrás.
La bajada fue cuento a parte… honestamente, aun mucho para mi. La moto recién la estoy conociendo así que preferí bajar tranquilo.

Cuando llegue a Til Til todo bien, listo para continuar la ruta, hasta que me acorde de un pequeño detalle, no tenía idea de cómo llegar a Santiago ni como salir de ahí para tomar la 68. Cuento corto, me di media vuelta y regrese tal y por donde me vine.
Cuando llegue a mi casa era otro, ya no recordaba los problemas del trabajo ni nada por el estilo, simplemente venía con una sonrisa de oreja a oreja.


Luego de guarda la moto me di cuenta que este viaje no lo hice tan sólo, ya que por varios momento me vine acordando de The Boss, un buen amigo que aporto mucho a que esta moto volviera a tener Un Poco de Ruta.

2 comentarios:

durandal dijo...

Felicitaciones por la salida, finalmente. La paciencia trae recompensas en estos casos.

Yo también estoy practicando la paciencia, la paciencia porque por el descuido de una volada estoy sin moto hasta por lo menos un mes más.

Ayer salí en la bici para tratar de calmar los demonios interiores; me fui desde mi casa hasta la mitad del camino a Chicureo, me hice bolsa, pero llegué feliz, luego de haber vivido otra vez la vibración de las piedras y la tierra bajo las dos ruedas.

d.

Anónimo dijo...

Puta Compadre casi me hace llorar,en todo caso ya falta menos para que Cher quede al 100%,y ahi vamos a pegarnos una buena ruta.
Un Abrazo y ud.sabe lo que necesite solo llame o prenda el gran foco luminoso al cielo (a lo Batman,esta es la parte nostalgica)
Un abrazo
Saludos

The Boss